El compromiso de Droguería Saporiti fue desde sus comienzos en 1901, brindar el mejor servicio al profesional farmacéutico, para que pueda acercar al público productos de excelente calidad, que le brindaran seguridad y confianza. En busca de perfeccionar ese compromiso, en la década del '60 se tomó la decisión de brindar a las farmacias y a los consumidores un servicio especial: Directamente fragmentados (tarea de la cuál antes se encargaban los profesionales farmacéuticos) y envasados para su consumo final con el sello Parafarm, productos como el linimento óleo calcáreo, la vaselina, la solución fisiológica, el sodio bicarbonato y muchos más, llegaron a los hogares de todo el país, con la seguridad de la mejor materia prima y controles de calidad precisos y obsesivos. La idea resultó ser de excelente utilidad para los profesionales y una tranquilidad para el consumidor: Parafarm fue prácticamente sinónimo de ética y seguridad en estas preparaciones.
Parafarm creció a través de los años, se le sumaron productos a la línea y se perfeccionaron los envases, transformándose en un sello seguro de confianza, el primero en su tipo y el ejemplo a seguir en su especialidad. |